lunes, 18 de junio de 2007

Vapuleada

Deje de ser humano, deje de ser y me converti en un ente, en un sonriente maniqui. Me converti en un pedazo de plastico, en una muñeca inflable que gemia fingiendo un orgasmo. Una muñeca que por dentro no tenia nada, no tenia aire y se desinflaba en silencio. Exalaba las mentiras que alguna ves la llenaron y que ahora se desinchaba de todo lo que penso tener.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Este ligeramente me gustó más, pero sólo por las imágenes del final.
La verdad es que no me gusta el trasfondo de lo que escribes, como una visión pesimista del espíritu y las emociones.
Te falta dejarte ir
Pero a fin de cuentas, no soy quién para decirtelo